El pasado sábado 15 de septiembre nuestros amigos de Morgana celebraron su segundo festival en Oviedo, en esta ocasión con un cartel más que apetecible con Mystic Prophecy, Vhäldemar, Last Days of Eden, Mad Rovers, Blister y Saltimbankya.

¡Aquí os dejamos la crónica y fotos de FelipeSM!

 

 

Año tras año uno revisa la programación de las fiestas de San Mateo en Oviedo buscando algo de rock o metal. Siempre hay algo, ya sea algún nombre en la plaza de La Catedral como Desakato o Def Con Dos este año, alguna banda que luche por la final del FestiAmas o el clásico recurso del concurso de bandas, sí ese que han dejado sin premio en metálico… El caso es que en esta ocasión la programación nos sorprendía gratamente con la inclusión del II Morgana Fest.
Con el claro objetivo de llevar las celebraciones patronales a los barrios de la ciudad, La Corredoria en este caso, el ayuntamiento de Oviedo tomó de la mano la propuesta de Morgana, el programa de rock/metal en la radio La Corredoria Suena, que tan buena acogida tuvo en su primera edición y junto a Pólvora Producciones llevó al evento un paso más adelante. Seis bandas, un nombre internacional, mejores equipamientos…

Comenzó la cita rondando las siete de la tarde con Saltimbankya. Cuarenta y cinco minutos de actuación que no dejaron a nadie indiferente. Y es que bajo el amparo de un sonido estupendo, tónica de todo el evento, y ante un par de centenares de personas, el grupo de la Ciudad Condal presentó su álbum “Masquerade: A Circus Drama” dándole toda la teatralidad posible. Mientras Jose, Quim y Arnau se mantenían firmes en sus posiciones e instrumentos, los dos vocalistas dotaban de vida a las canciones. Thanya y Xavi no solo cantaban los temas, si no que realizaban diálogos y escenas entre tema y tema. Regalando en el caso de Thanya, una soberbia actuación vocal y un mensaje anti maltrato al terminar el show, con toda la banda portando los pañuelos morados que se repartían al inicio del festival.
Interesante propuesta de una banda que ha elegido el camino más difícil, el de hacer algo distinto y no ser la clásica banda de metal sinfónico.

A continuación llegaba el turno de Blister. Hora de las versiones con Juan Lozano a la cabeza y un repertorio maravilloso basado en los grandes temas del rock. Thin Lizzy, Rainbow… incluso un “Tie Your Mother Down” con Alberto Rionda subiéndose al escenario con su guitarra.
La banda es infalible, tiene los temas grabados a fuego en su adn y el error no es una opción para sus componentes y Juan Lozano se desenvuelve con maestría saltando de vocalista en vocalista.
Sin duda Blister son una banda infalible, tan solo eché en falta algo más de “show” para animar el ambiente, ya que el grupo se centra en la ejecución de los temas y que estos enganchen al público, solo Rock & Roll.

Recién llegados de los 70’s aparecieron en escena Mad Rovers. Con la presencia de Miguel Trapiello al bajo como sustituto temporal, el grupo despachó tres cuartos de hora de rock de incontestable calidad, claro sabor añejo e influencias del prog, stoner y algo de blues. Presentó la banda su disco homónimo “Mad Rovers” y poco tardamos en visualizar sus puntos fuertes, apenas un par de temas fueron suficientes para ver el virtuosismo de Carlos, la pegada de Jose Mora, el buen hacer de Miguel al bajo y la privilegiada garganta de Miguel Vallina. Un Miguel que no paró en todo el concierto y llevó todo el peso escénico de la actuación, llegando a rodar por el suelo en los últimos instantes de la misma, pura entrega y pura pasión.
Si os gustan grupos como Rush, Thin Lizzy, Black Sabbath o Led Zeppelin, Mad Rovers os gustarán, mucho. Sangre fresca en un estilo que nunca pasará de moda.

La noche avanzaba y con ella el sonido se endurecía. Last Days of Eden recuperó el metal sinfónico y le puso ese delicioso aire folk que le caracteriza. Su show fue una versión reducida de su paso por la Semana Negra de Gijón que tan buen sabor de boca nos dejó. Siendo la banda con más componentes e instrumentos de la cita, cabía esperar que algo no sonase como debería, sin embargo todo sonó en su sitio. El grupo sonó muy potente y a la par totalmente nítido en los teclados de Juan, los vientos de Andrea y el violín de Sara, gozando así los tres de ese protagonismo tan necesario para la personalidad de la banda.
Capitaneados por una colosal Lady Ani, impecable en su ejecución vocal, Last Days of Eden presentó temas de su último disco como “Heading for the Sun”, “The Storyteller” o “Forevermore” con dedicatoria al Unirock incluida, pero también hubo tiempo para cortes de su primer disco como “Invincible” o la genial “The Piper’s Call” y de su ep debut “Paradise”.
Gran concierto que confirma que el techo de esta banda está donde su ambición y tesón indique. Los temas y la calidad están ahí…

Lo que vino a continuación fue sencillamente una master class de heavy metal. Solo así os puedo explicar el concierto que ofreció Vhaldemär en La Corredoria. Dieciséis años han pasado desde su primer disco y el grupo demostró el sábado un hambre propio de una banda primeriza y la actitud de una estrella internacional, con su vocalista Carlos rebosando carisma y buen hacer, apoyado de forma acertada por los coros de Jonkol (y unos teclados que dan un aire especial al sonido), Edu (en sustitución de Raúl) y Pedro, que ofreció un recital soberbio en las seis cuerdas. Atrás estaba Jando imprimiendo la fuerza que requerían temas como “Against all the Kings”, “Bastards”, “The Old Man” o Breakin’ all the Rules”.
Mención aparte merece Carlos, que no paró en todo el concierto. Se subió a la PA, bajó al público cámara en mano, hizo una volterea, casi se cae alguna vez del escenario… Un frontman irrepetible.
Sí, ya sé, el heavy metal clásico ya no “mola”, no es lo que se lleva ahora. Pero si os cruzáis con Vhaldemär durante su gira entenderéis por qué sigue en pie, gracias a bandas como esta que salen “a muerte” al escenario.

A estas alturas el festival ya era un éxito y la sonrisa en la cara de Fredy y Sonia era un reflejo de ello. Pero aún faltaba la guinda final, aún faltaba Mystic Prophecy. El combo alemán hizo un show muy germánico, salió y arrasó, así de sencillo. Si bien es cierto que en los primeros compases hubo algún problema con la guitarra de Evan K, el resto del concierto fue sobre ruedas, con R.D. Liapakis intentando conectar con el público en todo momento y la banda descargando temas como “Kill the Beast”, “Killhammer”, “To hell and Back” o “Ravenlord”. Personalmente me soprendió que una banda con su trayectoria tirase de versiones, ya que nos ofreció su adaptación del “Paranoid” y “Shadow on the Wall” de Mike Oldfield, supongo que para promocionar su último disco de “covers”…
Tremenda banda que a tenor de su directo merece mayor repercusión en el panorama.

El II Morgana Fest fue un éxito como ya he dicho, una noche irrepetible que esperamos y deseamos tenga continuación el próximo año. Si el ayuntamiento quiere y los vecinos lo permiten, se pueden hacer cosas muy interesantes. Seguro que a la gente de Morgana y Pólvora no les faltan ideas…


Crónica y fotos: FelipeSMwww.smfelipe.es